lunes, 3 de agosto de 2026

DIVISION DE LA ATENCION

 

Quienes hayan estudiado nuestras enseñanzas gnósticas, quienes hayan estudiado este mensaje de Navidad, si de verdad llegan a interesarse por la Senda del Filo de la Navaja y la auto-realización íntima del Ser, sentirán el anhelo de ver, oír, oler, tocar y palpar las grandes realidades de los mundos superiores.

 

Todo ser humano puede llegar a la experiencia de la realidad. Todo ser humano tiene derecho a las grandes vivencias del espíritu, a conocer los reinos y naciones de las regiones moleculares y electrónicas.

 

Todo aspirante tiene derecho a estudiar a los pies del Maestro, a entrar por las puertas espléndidas de los templos de misterios mayores, a conversar con los brillantes hijos de la aurora del mahamvantara de la creación, cara a cara, empero hay que empezar por despertar la conciencia.

 

Es imposible estar despiertos en los mundos superiores si aquí en este mundo celular, físico, material, el aspirante está dormido. Quien quiera despertar la conciencia en los mundos internos, debe despertar aquí y ahora, en este mundo denso.

 

Si el aspirante no ha despertado conciencia aquí en este mundo físico, mucho menos en los mundos superiores.

 

Quien despierta conciencia aquí y ahora, despierta en todas partes. Quien despierta conciencia aquí en el mundo físico, de hecho y por derecho propio queda despierto en los mundos superiores.

 

Lo primero que se necesita para despertar conciencia es saber que se está dormido.

 

Eso de comprender que se está dormido es algo muy difícil, porque normalmente todas las gentes están absolutamente convencidas de que están despiertas. Cuando un hombre comprende que está dormido, inicia entonces el proceso del auto-despertar.

 

Estamos diciendo algo que nadie acepta; si a cualquier hombre intelectual se le dijera que está dormido, podéis estar seguros de que podría ofenderse, las gentes están plenamente convencidas de que están despiertas.

 

Las gentes trabajan dormidas, soñando... manejan carros dormidas... soñando... se casan dormidas, viven dormidas... soñando, y, sin embargo, están totalmente convencidas de que están despiertas.

 

Quien quiera despertar conciencia aquí y ahora, debe empezar por comprender los tres factores subconscientes llamados: Identificación, fascinación, sueño.

 

Todo tipo de identificación produce fascinación y sueño. Vais andando por una calle, de pronto os encontráis con las turbas que van protestando por algo ante el palacio del señor presidente; si no estáis en estado de alerta os identificáis con el desfile, os mezcláis con las multitudes, os fascináis, y luego viene el sueño, gritáis, lanzáis piedras, hacéis cosas que en otras circunstancias no haríais ni por un millón de dólares.

 

Olvidarse de sí mismo es un error de incalculables consecuencias. Identificarse con algo es el colmo de la estupidez, porque el resultado viene a ser la fascinación y el sueño.

 

Es imposible que alguien pueda despertar conciencia si se olvida de sí mismo, si se identifica con algo.

 

Es imposible que un aspirante pueda despertar conciencia si se deja fascinar, si cae en el sueño.

 

El boxeador que se está cruzando golpes con otro boxeador, duerme profundamente, está soñando, está identificado totalmente con el acontecimiento, está, fascinado y, si llegase a despertar conciencia, miraría en todas direcciones y huiría inmediatamente del ring, totalmente avergonzado consigo mismo y con el honorable, público.

 

Vais de pronto viajando en cualquier transporte urbano dentro de la ciudad, tenéis que abandonar el vehículo. en determinada calle, de pronto os viene a la mente el recuerdo de un ser querido, os identificáis con dicho recuerdo, viene la fascinación y luego a soñar despierto... De pronto dais un grito de exclamación. ¿Dónde estoy? ¡Caracoles!... me pasé de cuadra... tenía! que bajarme en tal esquina, en tal calle; y luego os dais cuenta de que vuestra conciencia había estado ausente, os bajáis del vehículo y regresáis a pie hasta la esquina donde debíais haberos bajado.

 

Quien quiera despertar conciencia debe empezar  por dividir la atención en tres partes: sujeto, objeto, lugar.

 

Sujeto, íntima recordación de si mismo de momento en momento. No olvidarse de sí mismo ante ninguna representación, ante ningún acontecimiento.

 

Objeto, no identificarse con cosa alguna, con circunstancia alguna, observar sin identificación, sin olvidarse de si mismo.

 

Lugar, preguntarse a si mismo: ¿Qué lugar es éste? observar el lugar detalladamente, preguntarse a sí mismo: ¿Por qué estoy en este lugar?

 

La división de la atención en tres partes conducirá a los aspirantes hasta el despertar de la conciencia.

 

Querer vivenciar las grandes realidades de los mundos superiores sin haber despertado conciencia aquí y ahora es marchar por el camino del error.

 

El despertar de la conciencia origina el desarrollo del sentido espacial y la experimentación de eso que es lo real.

GNOSIS

 

Vamos ahora a estudiar un capitulo del Evangelio Chino llamado el TAO, con el propósito de aclarar cada vez más nuestra doctrina gnóstica.

 

"Cha Hsiang Tzu envió una compañía de cien mil. hombres a cazar a la cordillera central. Encendieron con chispas una hoguera que se extendió por todo el bosque, y el resplandor de las llamas se veía desde cientos de kilómetros. De repente apareció un hombre, saliendo de entre las llamas y se le vio entre el humo. Todos le tomaron por un espíritu, y, cuando el fuego se extinguió, salió rápido sin mostrar la menor quemadura. Hsiang Tzu, maravillado de ello, lo detuvo para examinarlo cuidadosamente. Su forma corpórea era sin duda la de un hombre, con sus cinco sentidos, su respiración y su voz. Así que el Príncipe le preguntó qué extraño poder le permitía pasearse por los precipicios y las llamas. -¿Qué creéis que es una roca? ¿Qué creéis que es el fuego? -el hombre preguntó. Hsiang Tzu dijo: ¿De dónde vienes, y por dónde has pasado? -No sé nada de ello -contestó el hombre."

 

"El incidente llegó a oídos del Marqués Wen, del Estado de Wei, quien habló a Tzu Hsia acerca de él diciendo: -¡Qué hombre más extraordinario debe ser! Por lo que he oído hablar al Maestro -replicó Tzu Hsia-, el hombre que está en armonía con TAO entra en intima comunión con los objetos externos y ninguno de ellos Puede hacerle ningún mal. Pasa a través del metal y de la piedra sólida, pasa a través del fuego o sobre el agua, todo es posible para él. -¿Por qué, amigo mío -dijo el Marqués- no puedes tú hacer todo eso? -Aún no he llegado -contestó Tzu Hsia- a limpiar mi corazón de impurezas y de falsa sabiduría. Sólo encuentro gusto en discutir el asunto. -Y ¿por qué -preguntó el Marqués no hace el Maestro lo mismo? -El Maestro -contestó Tzu Hsia- puede hacer estas cosas, pero también se puede abstener de hacerlas."

 

"Esta contestación encantó al Marqués."

 

Es urgente encender el fuego sagrado en la cordillera central, es decir, en la espina dorsal; la Madre Kundalini confiere al iniciado poderes extraordinarios sobre el fuego flamígero, el aire, las aguas y la tierra.

 

¿Qué creéis que es una roca? Esto nos recuerda la piedra filosofal de los viejos Alkimistas Medioevales. Esto nos recuerda la doctrina de Pedro. Petrus significa Piedra, Pedro, uno de los doce apóstoles del Cristo cuyo nacimiento celebramos esta noche de Navidad.

 

La doctrina de Pedro es la doctrina del sexo, la ciencia del Maithuna (magia sexual). La piedra viva es el sexo, la peña., la roca sobre la cual debemos levantar el Templo Interior para el Cristo Intimo, nuestro Señor.,

 

Y dijo Pedro: "He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en ella, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, El es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon ha venido a ser la cabeza del ángulo; piedra de tropiezo y roca de escándalo".

 

Quien enciende la hoguera en la cordillera central (la espina dorsal) edifica el Templo (fabrica los Cuerpos Solares) y entra en armonía' con el TAO (encarna al Ser).

 

Jesús el Cristo, cuya Navidad celebramos esta noche, dijo: "A todo el que me oye y cumple lo que digo lo compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca". (El sexo.) "Y cayó lluvia, y vinieron riadas y vientos, y la casa no cedió, por-que estaba cimentada sobre piedra." (El sexo.)

 

"Y al que me oye y no me cumple lo compararé a un hombre necio, que edificó su casa sobre la arena." (Teorías de todo tipo, prácticas de toda especie, con exclusión total del Maithuna o magia sexual.)

 

"Y vinieron lluvias, y vientos, y riadas, y la casa cedió, con gran ruina." (Cayendo al abismo.)

 

En el mundo millones de personas edifican sobre la arena y odian el Maithuna (magia sexual), no quieren edificar sobre la roca, sobre la piedra (el sexo), edifican sobre la arena de sus teorías, escuelas, etc., y creen que van muy bien. Esas pobres gentes son equivocadas sinceras y de muy buenas intenciones, pero caerán en el abismo.

 

Todo el que nace en los mundos superiores debe reducir a polvo el ego, para libertarse de los cuerpos lunares y ejercer todo el poder sacerdotal de la alta magia.

 

El Maestro que no ha disuelto el yo pluralizado, el Maestro que no ha eliminado los cuerpos lunares, no puede ejercer todavía el poder sacerdotal, porque no ha limpiado su corazón de impurezas y falsas sabidurías.

 

Jesús dijo a sus discípulos: "No dejéis noche ni día de buscar hasta que hayáis encontrado los misterios del reino de la luz".

 

"Porque ellos os purificarán y os llevarán al reino de la luz."

 

"Y decidles: Renunciad al mundo y a cuanto hay en el."

 

"Y a todas sus sevicias, y a todos sus pecados, y a todas sus gulas."

 

"Y a sus discursos todos, y a cuanto hay en él, para que seáis dignos de los misterios de la luz."

 

"Y para que seáis preservados de los suplicios reservados a aquellos que se han separado de los buenos."

 

"Y decidles: Renunciad a la murmuración, para que seáis preservados del ardor de la boca del can."

 

"Y decidles: Renunciad al juramento, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis librados de los suplicios de Ariel."

 

"Decidles: renunciad a la lengua embustera, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los ríos ardientes de la lengua del can."

 

"Decidles también: renunciad a los falsos testigos, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los ríos ardientes de la boca del can."

 

"Decidles: Renunciad al orgullo y a la vanidad, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los abismos del fuego de Ariel."

 

"Y decidles: Renunciad al amor propio, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis salvados de los suplicios del infierno (reino mineral)."

 

"Renunciad a la elocuencia (verborrea de la intelectualidad sin espiritualidad), para que seáis dignos de la luz. Y para que seáis preservados de las llamas del infierno."

 

"Renunciad a los malos pensamientos, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que se os preserve de los tormentos del infierno."

 

"Renunciad a la avaricia, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que se os libre de los arroyos de humo de la boca del can."

 

"Renunciad a las rapiñas, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los arroyos de Ariel."

 

"Renunciad a las malas palabras, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis salvados de los suplicios del río del humo."

 

"Renunciad al engaño, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los mares de fuego de Ariel."

 

"Renunciad a la crueldad, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los suplicios de las fauces de los dragones."

 

"Renunciad a la cólera, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los ríos de humo de las fauces de los dragones."

 

"Renunciad a la desobediencia, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los demonios de Jaldabaoth y de los ardores del mar de fuego."

 

"Renunciad a la cólera, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los demonios de Jaldabaoth y de sus suplicios."

 

"Renunciad al adulterio, para que seáis dignos de los misterios. de la luz. Y para que seáis preservados del mar de azufre y de las fauces del león."

 

"Renunciad a los homicidios, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados del archón de los cocodrilos, que es la primera de las criaturas que están en las tinieblas exteriores."

 

"Renunciad a las obras perversas e impías, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los archones de las tinieblas exteriores."

 

"Renunciad a la impiedad, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados del llanto y del rechinar de dientes. "

 

"Renunciad a los envenenamientos, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis salvados de la gran helada y el granizo de las tinieblas exteriores."

 

"Renunciad a las blasfemias, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de todos los suplicios del gran dragón de las tinieblas exteriores."

 

"Y decid a quienes predican y escuchan malos doctrinas: imalhaya vosotros!"

 

"Porque si no os arrepentís de vuestra malicia caeréis en los tormentos rigurosísimos del gran dragón y de las tinieblas exteriores."

 

"Y nada en el mundo os rescatará, hasta la eternidad."

 

"Sino que seréis sin existencia hasta el fin (entraréis  en la tierra del no retorno, los mundos infiernos)."

 

"Y decid a quienes descuidan la doctrina de la verdad  del primer misterio: imalhaya vosotros!"

 

"Porque los suplicios que habéis de experimentar superarán a los que experimentan los demás hombres."

 

"Y permaneceréis entre la nieve, en medio de los dragones, en las tinieblas exteriores."

 

"Y nada podrá rescataros hasta la eternidad (hasta que se reduzcan a polvo en los mundos infiernos del reino mineral)."

 

"Y decidles: amad a todos los hombres, para que seáis dignos de, los misterios de la luz. Y para que os elevéis en el reino de la luz."

 

"Sed dulces, para que podáis recibir el misterio de la luz y elevaros al misterio de la luz."

 

"Asistid a los pobres y enfermos, para que os hagáis dignos de recibir el misterio de la luz y os podáis elevar al reino de la luz."

 

"Amad a Dios, para recibir el misterio de la luz y llegar al reino de la luz."

 

"Sed caritativos, para que recibáis el misterio de la luz y lleguéis al reino de la luz."

 

"Sed santos, para recibir el misterio de la luz y elevaros al reino de la luz."

 

"Renunciad a todo, para ser dignos del misterio de la luz y elevaros al reino de la luz,"

 

"Porque éstas son las vías de los que se hacen dignos de misterio de la luz."

 

"Y cuando halléis hombres que renuncian a cuanto constituye el mal y practiquen lo que yo digo, transmitidles los misterios de la luz sin ocultarles nada."

 

"Y cuando fuesen pecadores, y cometiesen los pecados y faltas que os he enumerado, dadles también los misterios, para que se conviertan y hagan penitencia, y no les ocultéis nada."

 

"Porque yo os he traído los misterios a este mundo para, redimir cuantos pecados han sido cometidos desde el principio."

 

"Y por eso os he dicho que no he venido a llamar a los justos. Yo he traído los misterios para redimir los pecados de todos, y para que todos sean llevados al reino de la luz."

 

"Porque estos misterios son un don del primer misterio para borrar los pecados."

EL COLLAR DEL BUDDHA

 

En el momento de la muerte, dice el libro tibetano de los muertos, "los cuatro sonidos llamados sonidos que inspiran terror sagrado se escuchan: El de la fuerza vital del elemento tierra, un sonido como el derrumbamiento de una montaña; el de la fuerza vital del elemento agua, un sonido como el de las olas del océano, el de la fuerza vital del elemento fuego, un sonido como el incendio de una selva; el de la fuerza vital del elemento aire, un sonido como el de mil truenos reverberando simultáneamente. El lugar a donde uno se refugia huyendo de estos ruidos es la matriz".

 

El estado intelectual común y corriente de la vida diaria no es todo, el libro tibetano de los muertos dice: "Oh noble hijo, escucha con atención y sin distraerte. Hay seis estados transitorios de Bardo que son: El estado natural del Bardo durante la concepción; el Bardo del estado de los ensueños; el Bardo del equilibrio estático en la meditación profunda; el Bardo del momento de la muerte; el Bardo del equilibrio y de la experiencia de la realidad, y el Bardo del proceso inverso de la existencia Samsariana (recapitulación retrospectiva de la vida que acaba de pasar). Tales son los seis estados".

 

Con este exótico término Bardo, los iniciados tibetanos definen inteligentemente esos seis estados concientivos diferentes, distintos, al estado rutinario intelectual común y corriente de la vida diaria.

 

Todo el que muere tiene que experimentar tres Bardos: El Bardo del momento de la muerte, El Bardo de la experiencia de la realidad y el Bardo de la búsqueda del renacimiento.

 

Existen cuatro estados de materia dentro de los cuales se desarrollan todos los misterios de la vida y de la muerte.

 

Existen cuatro círculos, cuatro regiones, dentro de las cuales están representados todos los mundos y los tiempos de la materia en estado mineral, materia en estado celular, materia en estado molecular, materia en estado electrónico. Estos son los cuatro viejos mundos: el infierno, tierra, paraíso y cielo.

 

Todo desencarnado debe esforzarse por alcanzar la liberación intermedia, un estado semejante al del Buddha, en el mundo de los electrones libres.

 

Es urgente saber que la liberación intermedia es la felicidad sin limites entre la muerte y el nuevo nacimiento.

 

En las regiones moleculares y electrónicas existen muchas naciones, o reinos de inmensa dicha, donde puede internamente nacer todo desencarnado si la ley del Karma se lo permite.

 

Aquellos que tienen buen Dharma, aquellas personas que han hecho muy buenas obras, pueden darse el lujo de unas buenas vacaciones entre la muerte y el nuevo nacimiento.

 

Quien ha hecho muchas obras buenas puede nacer milagrosamente, antes de su reincorporación en la tierra, en el reino dichoso del oeste, a los pies del Buddha Amitaba, entre las flores del loto o en el reino de la suprema dicha, o en el reino de la densa concentración, o en el reino de los largos cabellos, o en el reino de Maitreya, etc.

 

Los distintos reinos de las regiones moleculares y electrónicas resplandecen de felicidad.

 

Existen muchos maestros que ayudan a los difuntos que se lo merecen. Esos maestros tienen métodos y sistemas para orientar al Buddhata, a la Esencia, al Alma, en el trabajo de liberación por algún tiempo de los cuerpos lunares y del ego, para ingresar a los reinos de las regiones moleculares y electrónicas.

 

Es lamentable que el Alma, la Esencia, tenga que regresar a sus cuerpos lunares dentro de los cuales habita el ego. Tal regreso es inevitable para renacer en el mundo.

 

Son muy pocas las almas que logran la liberación intermedia (no se confunda ésta con la liberación final).

 

Toda alma, después de la muerte, puede ascender a los reinos de la felicidad de los mundos molecular y electrónico, o descender a los mundos infiernos del reino mineral, o reingresar inmediatamente o en forma inmediata en un cuerpo semejante al que había tenido antes.

 

Estos tres caminos del fatal puente de Chivat están descritos muy sabiamente y con sorprendente claridad en la leyenda Zoroástrica:

 

"Todo aquél cuyas buenas obras excedan en tres gramos a su pecado, va al cielo; todo aquél cuyo pecado es mayor, al infierno; en tanto que aquél en el que ambos sean iguales, permanece en el Hamistikan, hasta el cuerpo futuro o resurrección."

 

La ley del Karma, esa sabia ley que ajusta los efectos a las causas, se encarga de dar a cada cual después de la muerte lo que merece. Ley es Ley, y la Ley se cumple.

 

La liberación intermedia, la felicidad en los reinos de las regiones moleculares y electrónicas, tiene un límite, agotada la recompensa regresa la Esencia a los cuerpos lunares en donde mora el ego; luego viene el retorno, la reincorporación, la entrada a una nueva matriz.

 

El libro tibetano de los muertos dice: "Dirige tu deseo, y entra en la matriz. Al mismo tiempo emite tus ondas de donación (de gracia o de buena voluntad) sobre la matriz a la que vas a entrar (transformándola así) en una mansión celestial."

 

Por estos tiempos son muy pocas las almas que ingresan a los distintos reinos de las regiones molecular y electrónica después de la muerte.

 

El ego, a través del tiempo, se ha complicado demasiado, se ha robustecido exageradamente, y por ello la Esencia, el Alma, está demasiado aprisionada dentro de los cuerpos lunares.

 

Por estos tiempos de crisis mundial, la mayor parte de las almas nacen en el infierno (reino mineral) para no retornar, o se reencarnan inmediatamente sin ascender a los reinos de los dioses.

 

La gran ley sólo le da al ser humano ciento ocho vidas, y esto nos recuerda al collar del Buddha con sus ciento ocho cuentas.

 

Si el ser humano no sabe aprovechar las ciento ocho cuentas del collar del Buddha, si el ser humano no logra auto-realizarse en estas ciento ocho vidas, nace entonces en los mundos infiernos de la naturaleza.

 

Normalmente todos los seres humanos descienden a los mundos infiernos conforme sus tiempos se van venciendo.

 

Al mundo han venido muchos profetas, avataras, salvadores, que, comprendiendo los terrores del abismo, han querido salvarnos, pero a la humanidad no le gustan los avataras, los salvadores. A la humanidad no le interesa la salvación.

 

Esto de la auto-realización íntima sólo es posible a base de tremendos súper-esfuerzos, y a la humanidad no le gustan los súper-esfuerzos; las gentes sólo dicen: "Comamos y bebamos que mañana morimos".

 

La auto-realización íntima no puede jamás ser el resultado de ninguna mecánica, aun cuando sea ésta de tipo evolutivo.

 

La ley de la evolución y su hermana gemela la ley de la involución son leyes puramente mecánicas de la naturaleza, que a nadie pueden auto-realizar.

 

Quien quiera auto-realizarse debe meterse por la senda del filo de la navaja, por el difícil camino de la revolución de la conciencia. Este camino es más amargo que la hiel, este camino no le gusta a nadie.

 

Es necesario que nazca el Maestro secreto dentro de nosotros, es necesario morir, el ego debe morir; es urgente sacrificarnos por la humanidad, esa es la ley del Logos Solar, él se sacrifica crucificándose en los mundos para que todos los seres tengan vida y la tengan en abundancia.

 

Nacer es un problema sexual, morir es cuestión de disolver el yo, sacrificio por la humanidad es amor.

 

Eso de permanecer 20 ó 30 años en la novena esfera, para tener derecho a nacer en los mundos superiores, eso de morir, disolver el querido yo, eso de sacrificarse por la humanidad, no le gusta a las gentes.

 

A la humanidad no le interesa la auto-realización íntima, y es claro que a nadie se le puede dar lo que no quiere.

 

A la gente lo único que le interesa es conseguir dinero, comer, beber, reproducirse, divertirse, tener poder, prestigio, etc.

 

Esto explica por qué son pocos los que se salvan:

 

"Muchos son los llamados y pocos los escogidos".

 

En el mundo abundan muchas gentes que aparentemente quieren auto-realizarse, para tener derecho a entrar al reino del esoterismo, pero esas gentes en el fondo lo que quieren es divertirse con estos estudios y eso es todo.

 

Esas gentes son mariposeadores que hoy están en una escuela y mañana en otra, no conocen el camino y, si lo llegan a conocer, en principio se entusiasman mucho y luego, cuando ya ven que el trabajo es serio, huyen espantados y buscan refugio en otra escuela.

 

La línea de la vida es la espiral, y la humanidad va descendiendo en cada reencarnación por la escalera en forma de caracol, hasta llegar a los mundos infiernos del reino mineral.

 

En el infierno (reino mineral) el tiempo es diez veces más largo, diez veces más lento y terriblemente aburridor; cada cien años se hace allí un pago de la deuda Kármica.

 

El descenso a los mundos infiernos es un viaje hacia atrás, involucionando en el tiempo, retrocediendo, pasando por estados animales, vegetales y minerales.

 

Al llegar al estado fósil, el ego y sus cuerpos lunares se vuelven polvareda cósmica.

 

Cuando el ego y los cuerpos lunares se vuelven polvo en el infierno, el Alma se libera, regresa al caos primitivo dispuesta a evolucionar nuevamente, subiendo a través de varias eternidades por los estados mineral, vegetal y animal, hasta volver a alcanzar el estado humano.

 

Quien no aprovecha las ciento ocho vidas, representadas por las ciento ocho cuentas del collar del Buddha, nace en los mundos infiernos.

 

Este es el Naraka hindú, situado debajo de la tierra y debajo de las aguas, el Aralu babilónico, la tierra del no retorno, la región de la densa oscuridad, la casa cuyos habitantes no ven la luz, la región donde el polvo es su pan y el lodo su alimento.

 

Este es el crisol de fundición, donde las formas rígidas, los cuerpos lunares y el ego, deben fundirse, reducirse a polvo, para que el Alma se libere.

 

El tiempo que el Alma ha de vivir en los mundos infiernos depende de su Karma. Es claro que aquellos terribles magos negros que desarrollaron el órgano kundartiguador y los chakras del bajo vientre, los luciferes, Anagarikas, Ahrimanes, etc., viven eternidades enteras, mahamvantaras completos, en esas regiones infernales, antes de reducirse a polvo cósmico.

 

La gente común y corriente, la gente de todos los días, esos que no se auto-realizaron porque no les interesó la auto-realización, pero que no fueron decididamente perversos, sólo duran en los mundos infiernos de ochocientos a mil años.

 

Los castigos mayores son para aquellos que deshonraron a los dioses, los boddhisattwas caídos, los hanasmussianos con doble centro de gravedad, y para los parricidas y matricidas, y para los asesinos y señores de la guerra y maestros de magia negra.

 

El Libro Tibetano de los Muertos dice: "Al caer ahí tendrás que sufrir padecimientos insoportables, y donde no hay tiempo cierto de escapar".

 

A los mundos infiernos no solamente entran los decididamente perversos, sino también aquellos que ya vivieron sus ciento ocho vidas y no se auto-realizaron: "Arbol que no da fruto, cortadlo y echadlo al fuego".

 

Los teósofos dicen que existen tres senderos de perfección, y Annie Besant escribió sobre estos tres senderos.

 

Los tres senderos reciben los nombres de Karma Yoga, Jnana Yoga, Bhakti Yoga.

 

Karma Yoga es el sendero de la acción recta.

 

Jnana Yoga es el sendero de la mente.

 

Bhakti Yoga es el sendero de la devoción.

 

Con Karma Yoga vivimos rectamente, cosechamos mucho Dharma (recompensa), pero no fabricamos los cuerpos solares porque éste es un problema sexual.

 

Con Jnana Yoga nos hacemos fuertes en meditación y yoga, pero no fabricamos los cuerpos solares porque éste es trabajo con el hidrógeno SI-12 del sexo.

 

Con Bhakti Yoga podemos seguir la senda devocional y llegar al éxtasis, pero esto no significa fabricación de los cuerpos solares.

 

Existen escuelas que afirman la existencia de siete senderos, y hay algunas que dicen que existen doce senderos.

 

Jesús el Cristo dijo: "Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida., y pocos son los que lo hallan".

 

Nunca jamás dijo el Maestro de Maestros que hubieran tres puertas o tres caminos. El solamente habló de una sola puerta y de un solo camino. ¿De dónde han sacado eso de los tres senderos de liberación? De dónde sacan otras escuelas aquello de las siete puertas o senderos de la liberación? ¿De dónde sacan otras organizaciones pseudo-ocultistas y pseudo-esoteristas aquello de los doce senderos?

 

Realmente sólo existe un solo camino y una sola puerta. Ningún ser humano sabe más que el Cristo y El nunca habló de tres senderos, ni de siete, ni de doce.

 

El Camino tiene mucho del Karma Yoga y del Jnana y del Bhakti y de las siete Yogas, pero no existe sino un sólo camino, angosto, estrecho y espantosamente difícil.

 

El camino es distinto, opuesto a la vida rutinaria de todos los días. El camino es revolucionario en un ciento por ciento, está contra todo y contra todos. El camino es más amargo que la hiel. El camino es el de la revolución de la conciencia, con sus tres factores de nacer, morir y sacrificarse por la humanidad.

 

En el camino, el pobre animal intelectual debe convertirse en un ser diferente.

 

Son muy raros los que encuentran el camino, y más raros son todavía aquellos que no abandonan el camino. Realmente no todos los seres humanos pueden desarrollarse y tornarse diferentes.

 

Aun cuando esto parezca una injusticia, en el fondo no lo es; la gente no desea ser diferente, no le interesa, y a nadie debe dársele lo que no quiere, lo que no desea, lo que no le interesa.

 

¿Por qué habría de tener el hombre lo que no desea? si el pobre animal intelectual equivocadamente llamado hombre fuese forzado a convertirse en un ser- diferente, cuando está satisfecho con lo que es, entonces sí habría de hecho una gran injusticia.

 

Es claro que todo en la naturaleza está sometido a la ley del número, medida y peso. Para todo ser humano

 

Y existen ciento ocho vidas, y, si no sabe aprovecharlas, el tiempo se vence y la entrada a los mundos infiernos se hace entonces inevitable.

 

La auto-realización íntima del hombre no puede ser jamás el resultado de la evolución mecánica de la naturaleza, sino el fruto de tremendos súper-esfuerzos, y a la humanidad no le gustan los súper-esfuerzos.

EL OPIO, EL YO, EL SUBCONSCIENTE

 

El opio tiene algo más de cuatrocientos elementos activos, pero los químicos sólo conocen cuarenta y dos elementos. A continuación mencionamos esos cuarenta y dos elementos:

 

l-Morfina

2-Protopina

3-Lantopina

4-Porf iroksina

5-Opio o Nicotina

6-Paramorfina o Tebaína

7-Formina o Pseudo-formina

8-Metamorfina

9-Gnoskopina

10-Oilopina

11-Atropina

12-Pirotina

13-Del  teropina

14-Tiktoutina

15-Kolotina

16-Khaivatina

17-Zoutina

18-Trotopina

19-Laudanina

20-Laudanosina

21-Podotorina

22-Arkhatosina

23-Tokitoxina

24-Liktonozina

25-Makanidina

26-Popoverina

27-Krintonina

28-Kodomina

29-Kolomonina

30-Koilononina

31-Katarnina

32-Hidrokaternina

33-Opianina (Mekonina)

34-Mekonciozina

35-Pistotorina

36-Fykhtonozina

37-Codeina

38-Nartaeina

39-Pseudo-codeína

40-Microparaína

41-Microtebaína

42-Messaina

 

El opio en general o algunos de sus elementos activos suelen ser utilizados por los drogadictos y viciosos de todo tipo para fortalecer las malas consecuencias del abominable órgano kundartiguador (cola de satán).

 

Es urgente saber que, debido a una lamentable equivocación de ciertos individuos sagrados, en un remoto pasado todos los seres humanos tuvieron desarrollado el abominable órgano kundartiguador (cola de satán).

 

Más tarde, esos individuos sagrados le quitaron a la humanidad el abominable órgano kundartiguador, guardando inteligentemente el fuego sagrado en el chakra coxígeo, iglesia de Efeso, Muladhara, centro magnético situado en el hueso coxígeo, base de la espina dorsal.

 

Las malas consecuencias del órgano kundartiguador están constituidas por esa legión de diablos que toda persona carga dentro de sus cuerpos lunares.

 

Mendelejeff reunió y puso en lista todos los nombres de los elementos activos del opio, clasificándolos inteligentemente de acuerdo con sus pesos atómicos.

 

La sagrada ley del Heptaparaparshinokh, la ley del Siete, gobierna las siete cristalizaciones básicas fundamentales del opio.

 

Es urgente saber que a las siete cristalizaciones básicas del opio les corresponden otras siete, y, a esas siete, otras siete, y son por todas 49 cristalizaciones desconocidas por la ciencia oficial.

 

Las siete propiedades independientes del opio, las siete cristalizaciones fundamentales, tienen siete propiedades subjetivas definidas que se corresponden con siete estados subjetivos del subconsciente humano.

 

Las siete veces siete cristalizaciones del opio se corresponden con siete veces siete estados subjetivos del opio, y con siete veces siete estados subconscientes del ser humano.

 

En nuestro pasado mensaje, 1964-1965, ya hablamos ampliamente sobre el opio en relación con los colores y los sonidos, hoy sólo nos proponemos estudiar la relación del opio con los estados subjetivos y el subconsciente humano.

 

Si queremos destruir las malas consecuencias del abominable órgano kundartiguador dentro de nosotros mismos, necesitamos primero comprender que esas malas consecuencias se procesan en cada uno de los cuarenta y nueve estados subconscientes del ser humano.

 

Es necesario aclarar que dentro de esos cuarenta y nueve estados subconscientes del ser humano incluimos los llamados estados infra-conscientes, inconscientes, etc.

 

Todos los diablos o pequeños yoes que se forman en los cinco cilindros de la máquina humana son las pésimas consecuencias del abominable órgano kundartiguador.

 

Ya lo hemos dicho, y lo volvemos a repetir, que los cinco cilindros de la máquina humana son: Intelecto, Emoción, Movimiento, Instinto y sexo.

 

En estos cinco cilindros de la máquina humana quedaron, para desgracia nuestra, las malas consecuencias del abominable órgano kundartiguador.

 

Los viciosos del opio, los drogadictos, fortalecen desgraciadamente dentro de sus cinco cilindros de la máquina las pésimas consecuencias del abominable órgano kundartiguador.

 

En los cuarenta y nueve terrenos del subconsciente humano viven los pequeños yoes que en su conjunto constituyen eso que se llama ego, yo, mi mismo, sí mismo.

 

El material atómico es diferente en cada uno de los cuarenta y nueve terrenos subconscientes del ser humano.

 

El estado psicológico es distinto, diferente, en cada uno de los cuarenta y nueve terrenos o regiones del subconsciente humano.

 

Cualquier defecto puede desaparecer de la región intelectual pero eso no significa que por ello el demonio que lo personifica haya dejado de existir, dicho demonio con el defecto que lo caracteriza continúa como una segunda unidad en la segunda región subconsciente.

 

Cualquier defecto puede desaparecer de la segunda región subconsciente pero continúa existiendo como una tercera unidad en la tercera región subconsciente, y así sucesivamente.

 

Existen siete unidades primarias, y dentro de esas siete existen siete unidades subconscientes secundarias; dentro de éstas existen siete unidades independientes terciarias, y, en todo esto, existen procesos de relación mutua, influencia mutua, etc.

 

Esto explica el por qué de la didáctica en las pruebas cósmicas: Sí un iniciado sale victorioso en una determinada prueba de lujuria en el mundo físico, puede fracasar en la misma prueba como unidad subconsciente secundaria o terciaria.

 

Un iniciado puede salir victorioso en pruebas de lujuria en 48 regiones subconscientes y fracasar en la región cuarenta y nueve.

 

Las distintas entidades o yoes que habitan en las cuarenta y nueve regiones que se corresponden con los cuarenta y nueve estados subjetivos del opio, suelen cometer crímenes que horrorizan, aun cuando el iniciado sea en el mundo físico todo un santo.

 

Las entidades subconscientes, los yoes que constituyen el ego, son verdaderos demonios independientes que se han robado parte de nuestra conciencia y que hacen todo lo contrario de lo que nosotros queremos.

 

Si en el mundo físico nos proponemos no fornicar, en las regiones subconscientes secundarias, terciarias, cuaternarias, etc., hacemos exactamente lo contrario; allí se fornica aun cuando en el mundo físico el iniciado haya llegado a la perfecta castidad.

 

Lo más grave es ese estado de auto-independencia con que actúan y viven esos yoes sumergidos subconscientes.

 

Lo más grave es no poder decir: Esas entidades son algo extraño, distinto. Realmente esas entidades son Yo Mismo.

 

Muchos iniciados salen victoriosos en treinta o cuarenta regiones cuando se les somete a pruebas en tal o cual defecto, pero en las otras regiones subconscientes fracasan lamentablemente.

 

Es claro que mientras esas entidades subconscientes, sumergidas, continúen existiendo en las cuarenta y nueve regiones subconscientes, nuestros defectos continúan existiendo.

 

Es urgente comprender cada defecto, no solamente en el nivel intelectual, sino también en cada uno de los, cuarenta y nueve departamentos subconscientes de la mente.

 

El problema más grave surge en nosotros cuando, a pesar de haber comprendido un defecto en todos los cuarenta y nueve terrenos subconscientes de la mente, fracasamos al ser sometidos a pruebas.

 

La prueba fracasada viene a indicarnos que todavía tenemos el defecto que queremos aniquilar.

 

Es claro que, si el Yo que personifica ese defecto que queremos desintegrar continúa existiendo dentro de cualquiera de las regiones subconscientes, el resultado es el fracaso en las pruebas.

 

Sólo la Madre Kundalini, la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes, puede ayudarnos en este caso, extrayendo, sacando de nuestros cuerpos lunares el defecto en persona, es decir, el yo que lo personifica.

 

Sin la Madre Divina se hace imposible extraer de las regiones subconscientes profundas los escondidos defectos personificados en los pequeños yoes sumergidos subconscientes.

 

Kundalini es una palabra compuesta que se divide en dos: Kunda, que nos recuerda el abominable órgano kundartiguador; Lini, quiere decir fin.

 

Kundalini quiere decir fin del órgano kundartiguador; con el kundalini terminan las pésimas consecuencias del abominable órgano kundartiguador. Ya dijimos y lo volvemos a repetir que en el yo pluralizado están personificadas esas malas consecuencias del mencionado órgano tenebroso.

 

Quien quiera disolver el yo pluralizado debe dejar el amor propio y la sobre-estimación de sí mismo. Quienes viven muy apegados de si mismo, quienes se quieren demasiado a si mismo, jamás podrán disolver el yo pluralizado.

 

La vida practica, la convivencia social, es el espejo de cuerpo entero donde podemos auto-descubrirnos. En convivencia social nuestros defectos escondidos saltan fuera, afloran espontáneamente, y si estamos en estado de alerta, entonces los vemos, los descubrimos.

 

Todo defecto escondido debe ser sometido a terribles análisis intelectuales y, luego de haberlo comprendido profundamente, entonces hay que investigar y comprenderlo por medio de la meditación en todos los terrenos del subconsciente de la mente.

 

La comprensión lleva al iniciado a regiones subconscientes donde somos como hojas que lleva el viento, impotentes, incapaces de eliminar el defecto descubierto; entonces necesitamos pedir auxilio a la Divina Madre Kundalini, sólo Ella puede extraer de entre las profundidades subconscientes el demonio que personifica tal defecto, ella nos auxilia y arroja a los mundos infiernos a la entidad sumergida que personifica el defecto que queremos reducir a polvo.

 

Las entidades subconscientes sumergidas de nuestros defectos deben entrar poco a poco a los mundos infiernos con la ayuda de la Madre Divina Kundalini.

 

Las gentes codician virtudes, sin comprender que la codicia de cualquier tipo fortifica al yo pluralizado, y muchas son las personas que se auto engañan codiciando no ser codicioso.

 

Muchas son las personas que codician la virtud de la dulzura. No quieren comprender esas pobres gentes que sólo comprendiendo todos los procesos de la ira en todos los departamentos subconscientes, nace en nosotros la virtud de la dulzura.

 

Muchas son las personas que codician la virtud de la castidad, no quieren entender esas gentes que sólo comprendiendo todos los procesos de la lujuria en todos los departamentos subconscientes, nace en nosotros la virtud de la castidad.

 

El orgullo suele disfrazarse con la túnica de la humildad, y son muchas las personas que codician la virtud de la humildad, sin comprender que sólo haciendo la disección al orgullo en todos los niveles subconscientes de la mente nace en nosotros, en forma natural y sencilla, la flor exótica de la humildad,

 

La envidia es el resorte secreto de toda la maquinaria social y son muchas las gentes que codician la virtud de la alegría por el bien ajeno, no quieren entender esas gentes que sólo comprendiendo los procesos infinitos de la envidia en todos los departamentos subconscientes de la mente, nace en nosotros la virtud de la alegría por el bien ajeno.

 

Muchos perezosos codician la virtud de la actividad, pero no quieren entender que sólo comprendiendo los procesos de la pereza en todos los terrenos de la mente, nace en nosotros la diligencia, la actividad.

 

Muchos glotones codician la virtud de la continencia, de la templanza, pero no quieren darse cuenta que sólo comprendiendo los procesos de la glotonería en los distintos pasillos y recovecos de la mente nace en nosotros, en forma natural y espontánea, la necesidad de comer poco y de ser mesurado en el beber.

 

La ira suele disfrazarse con la toga del juez o con la sonrisa amarga. Existen muchas gentes que no codician dinero, posición social, etc., pero codician virtudes, honores, el cielo, poderes psíquicos, etc.

 

Existen personas terriblemente castas en el nivel intelectual, pero espantosamente fornicarias en las distintas regiones subconscientes.

 

La fornicación suele disfrazarse con el piropo a la muchacha que pasa por la calle, o con la conversación "dizque" muy seria con la persona del sexo opuesto, o con el pretexto de amor a la belleza, etc.

 

Existen muchas gentes que no envidian dinero, posiciones sociales, puestos, honores, cosas, pero envidian a los santos, codician sus virtudes para llegar también a ser santos.

 

Existen gentes que visten humildemente, pero tienen sublimes orgullos, presumen de sencillez, no hacen ostentación de nada y esconden su orgullo no solamente de los demás sino también de si mismos.

 

Algunos glotones disfrazan su glotonería con aire de gente sencilla de domingo y día de campo, otros tratan de justificar su defecto diciendo que necesitan alimentarse bien para trabajar, etc.

 

Cada defecto es multifacético y en las regiones subconscientes se halla representado por múltiples entidades subjetivas o pequeños yoes, que viven dentro de nuestros cuerpos lunares y se proyectan en las regiones o terrenos subconscientes de la mente.

 

Sólo mediante la comprensión de fondo y con ayuda de la Madre Divina Kundalini podemos eliminar esos yoes de nuestros cuerpos lunares.

 

El iniciado, con la ayuda de la Madre Divina, necesita no solamente eliminar el deseo, sino también la sombra del deseo y hasta el recuerdo de tal sombra.

 

Las gentes confunden la pasión con el amor; es muy difícil hallar en la vida una pareja de verdaderos legítimos enamorados. Lo único que existe en el mundo son las parejas de apasionados. La pasión se disfraza con los ropajes del amor y habla delicias y cosas de paraíso.

 

Es posible que existan en el mundo algunas parejas de verdaderos enamorados que se amen y se adoren, pero esa clase de casos tenemos que buscarlos con la linterna de Diógenes.

 

Cualquier apasionado puede jurar que está enamorado, que está amando, y hasta casarse y vivir muchos años, o toda la vida, convencido de que está enamorado, engañado totalmente con el veneno de la pasión.

 

La gente común y corriente difícilmente admitiría estas afirmaciones, pero todo iniciado viene a saber esto y comprenderlo cuando está sometido a rigurosas pruebas en los distintos terrenos subconscientes.

 

El camino de la luz es muy angosto, estrecho y difícil, por algo se le llama la Senda del Filo de la Navaja.

 

En el círculo esotérico o público de la humanidad existen muchas personas que estudian pseudo-ocultismo, pero es muy raro hallar una persona seria que de verdad esté resuelta a trabajar por su auto-realización íntima.

 

En la práctica hemos podido evidenciar que a la gente lo único que le interesa es divertirse, y han hecho de todo esto una nueva forma de diversión.

 

Por doquiera abundan los mariposeadores que hoy están en una escuela y mañana en otra, que hoy escuchan a un conferencista y mañana a otro, que hoy se entusiasman con una enseñanza y mañana con otra.

 

Todos los mariposeadores que hemos conocido pierden su tiempo lamentablemente y mueren sin haberse autorrealizado.

 

Dentro de la mente existe el centro acumulativo, el centro que sólo quiere acumular teorías, datos, diversiones, etc.; dicho centro es el yo pluralizado.

 

Las distintas entidades del yo gozan acumulando, quieren divertirse; cuando una de esas entidades se entusiasma por la senda del filo de la navaja, es pronto desplazada por otra entidad que no quiere nada con esta senda, y entonces vemos que la persona ingresa a otra escuela, abandonando el camino.

 

El yo pluralizado es el peor enemigo de la autorrealización íntima; lo más grave es la forma sutil del engaño. Quien abandona la senda del filo de la navaja cree firmemente haber salido del error y haber encontrado el verdadero camino.

 

Todo estudiante gnóstico que quiera verdaderamente adquirir un centro permanente de conciencia, para tener continuidad de propósitos y lograr la auto-realización íntima, debe disolver el yo pluralizado, eliminar de sus cuerpos lunares las distintas entidades subconscientes, sumergidas, que se fabrican de momento en momento en los cinco cilindros de la máquina.

 

Sólo desegoistizándonos nos individualizamos y sólo poseyendo una verdadera individualidad dejamos de mariposear, adquirimos seriedad y continuidad de propósitos.

 

Es necesario dejar el pero-orgullo de creernos santos, porque en este mundo es muy difícil hallar un santo.

 

Todos nosotros tenemos los mismos defectos, y, quienes no tienen un determinado defecto en una dirección, lo tienen en otra, todos nosotros parecemos cortados con las mismas tijeras.

 

No debemos olvidar la íntima relación que existe entre los cuarenta y nueve estados subconscientes del opio. y los cuarenta y nueve estados subjetivos del animal intelectual llamado hombre.

 

La naturaleza habla por todas partes, y los siete veces siete estados subjetivos del opio se encuentran dentro del hombre.

 

Necesitamos reducir el yo a polvo, y esto sólo es posible a base de comprensión de fondo y con ayuda de la Divina Madre Kundalini, la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes.